El discurso de Claudia López al proclamar su elección como primera mujer alcaldesa de Bogotá

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Hoy en Bogotá ganó el cambio, ganó la decisión de desterrar la corrupción y el clientelismo de la política tradicional de Bogotá… Ganamos para tener una alcaldía que verdaderamente nos represente, que haga realidad nuestros sueños», expresó Claudia López al proclamar su triunfo en las elecciones de este domingo en Bogotá.

«Bogotá va a cambiar si cada uno, empezando por mí, decide ser un mejor ciudadano y ciudadana cada día. Los ciudadanos no nacen, se hacen a través de la inteligencia y la cultura ciudadana que hoy vuelve a Bogotá. Con la educación pública y de calidad», puntualizó la alcaldesa electa.

Sabíamos, siempre supimos, que sólo si nos uníamos podíamos ganar. Y así lo hicimos: nos unimos, ganamos e hicimos historia. ¡Gracias a toda la ciudadanía de Bogotá!

Gracias a Hollman, Miguel y Carlos Fernando porque competir con contendores de su altura y tenacidad engrandeció esta campaña, nos inspiró a dar lo mejor e hizo grande nuestra democracia y nuestra ciudad. Sé que Bogotá y Colombia seguirán contando con ellos como extraordinarios ciudadanos y líderes que son. Como lo dijimos durante la campaña: vamos a unir a Bogotá, vamos a hacer un gobierno para todos, no solamente para quienes confiaron en nosotros.

Carlos Fernando Galán y Bogotá para la Gente saben que a lo largo de toda mi vida he honrado el legado de su padre, el gran Luis Carlos Galán. Que nunca he transigido al clientelismo, a las maquinarias, que he enfrentado con valentía el narcotráfico y a los violentos, que he arriesgado y arriesgaría todo en mi vida para honrar la vida, la voz y el voto libre de los colombianos de la voracidad de la corrupción y la violencia de unas minorías otrora poderosas, otrora invencibles que hoy derrotamos. Ellos saben, Carlos Fernando, su familia y equipo, que mi vida ha honrado y honrará siempre el legado de su padre, en cuya memoria hoy muchos votaron.

Bogotá no queda hoy herida, ni dividida ni polarizada. Más que entre profundas diferencias ideológicas, Bogotá escogió una historia de vida, escogió una trayectoria, escogió un tipo de liderazgo para gobernar para bien de todos y todas.

Escogió el liderazgo de una mujer luego de centurias de gobiernos de hombres, casas y cunas políticas.

Bogotá le dice hoy a Miguel Uribe, y le digo yo desde aquí a él y a la administración saliente, que ellos saben que yo tengo la humildad y generosidad para reconocer, admirar y continuar lo que va bien. A Miguel lo conocí en esta campaña y me ha parecido un joven de gran tenacidad. Tu futuro, Miguel, está alejado de los supuestos apoyos que tenías, está más bien en que seas parte y sigas el camino de tu generación, la del siglo XXI, la de la transparencia, la del dialogo, la del desarrollo ambiental y socio económico sostenible.

Hollman y sus electores saben que es mucho mas lo que nos une que lo que nos divide. Saben que con nuestro gobierno sus causas de vida están salvaguardadas y representadas: la política de la justicia social, del amor, del reconocimiento y adaptación a los desafíos del cambio climático; del transporte masivo multimodal, limpio, digno y sostenible basado en una red de metro; de los territorios saludables, de la educación pública gratuita para nuestros niños, niñas y jóvenes. Ellos saben que la política de la paz, la reconciliación y la equidad serán prioridad en nuestro gobierno.

¡Que no quepa duda, hoy en Bogotá ganó el cambio! Ganó la decisión de desterrar la corrupción y el clientelismo de la política tradicional de Bogotá. Ganamos las mujeres, los jóvenes, las familias hechas a pulso como mía, como la suya. Ganamos para tener una Alcaldía que verdaderamente nos represente, que atienda nuestras prioridades, que haga realidad nuestros sueños. Ganó la decisión de construir un sistema de transporte masivo digno, sostenible y basado en una red de metro y no de Transmilenio. Ganó la decisión de construir un sistema de transporte basado en una red de metro y multimodal que, además de sacarnos del trancón, nos saque del ahogo de la contaminación.

Hoy Bogotá votó para recuperar su seguridad y tranquilidad. Para derrotar la impunidad. Votó para que la Alcaldía vuelva a escuchar con respeto a la ciudadanía.

Votó para que esta y cualquier alcaldía entienda que se debe con respeto a la ciudadanía, que ellos son sus jefes y que a ellos nos debemos. Votó para que tengamos salud y educación pública de calidad y empleo digno. Votó para que los maestros y maestras sean los ciudadanos más respetados y admirados de nuestra sociedad. Votó para para que los niños, niñas y jóvenes sean los nuevos maestros de nuestra generación y nuestra sociedad. Votó para que esos niños, niñas y jóvenes tengan al fin educación gratuita y de calidad desde la primera infancia hasta la educación superior.

Votó para que protejamos la reserva Thomas Van der Hammen, la de cerro seco, el Parque entre Nubes, los cerros orientales, los humedales y el sistema de páramos, gracias al cual tenemos agua y vida.

Pero hoy Bogotá no solo votó para que la ciudad cambie en los próximos 4 años sino para que esta generación cambie a toda nuestra sociedad. Votó para que, a través de la cultura ciudadana, de la educación de calidad, de la igualdad, derrotemos, superemos y desaprendamos el machismo, el racismo, el clasismo, la homofobia y la xenofobia. ¡Que no haya duda, Bogotá votó porque el cambio y la igualdad son imparables! Hoy Bogotá eligió por primera vez en su historia – pero no será la última – a una mujer, a la hija de una maestra y un boyacense humilde, a la niña que creció en la Granja, en Engativá; a la adolescente que creció en Ciudad Bolívar, a la mayor de seis hermanos que pudo terminar la Universidad con un crédito del ICETEX.

Hoy Bogotá eligió por primera vez a la hija de una familia como la suya, de las familias hechas a pulso que con amor y tenacidad logran superar día a día todas las dificultades. Que salen adelante trabajando duro, siempre tratando de hacer las cosas bien y confiando en que su trabajo, sus ilusiones, sus impuestos, no se pierdan en la corrupción, la violencia y el abuso.

Soy consciente de que recibo el fruto del trabajo y las luchas de muchas generaciones, de muchas mujeres; de mujeres que han defendido no sólo a las mujeres, no sólo a sus hijos, sino a toda la sociedad, que desde las sufraguistas, desde las Esmeraldas Arboleda, las lideresas sociales, las madres comunitarias, las trabajadoras, las sindicalistas, las primeras candidatas alternativas, desde Socorro Ramírez hasta Ángela María Robledo; nos abrieron un camino para llegar hasta aquí. Hasta el día en que una mujer, humilde, hija de una maestra, diversa, gana por primera vez el segundo cargo de elección popular más importante del país: la Alcaldía Mayor de Bogotá.

Soy consciente de la enorme responsabilidad que hoy asumimos, honrar el voto libre de los millones de ciudadanos y ciudadanas que hoy nos han confiado no sólo su voto sino – sobre todo – su confianza, sus ilusiones, los sueños de sus hijos y sus familias con la mayor votación en la historia de Bogotá.

Vamos a honrar – como se debe honrar y como se debe ganar – esa confianza cada día. Vamos a tener el mejor equipo de gobierno. Un gobierno abierto, ciudadano, que escucha, que concerta, que no abusa, que cuida cada vida y cada peso como sagrado. Que sabe que gobierna para cada uno de los 9,2 millones de colombianos que viven en nuestra ciudad región. Que sabe que Bogotá debe integrarse humildemente, con generosidad, con respeto, con los demás municipios de la Sabana de Bogotá. Que Bogotá no tiene fronteras, que son 2,9 millones de colombianos y que con todos ellos vamos a hacer el cambio constructivo por el que votamos mayoritariamente hoy.

Bogotá no va a cambiar porque hoy cambie la Alcaldía. Bogotá va a cambiar de verdad si cada uno de nosotros, empezando por mí, decide ser un mejor ciudadano y ciudadana cada día. Los ciudadanos no nacen, los ciudadanos se hacen. ¡Se hacen a través de la inteligencia y la cultura ciudadana que hoy vuelve a Bogotá!

Se hacen con la educación publica, gratuita y de calidad que forma pensamiento crítico, acción colectiva y creativa, y oportunidades de independencia económica y vida digna que hace a ciudadanos libres, que viven de su talento, que nunca serán sometidos por el chantaje de ningún político, sino enaltecidos por el bienestar general que le dan sus instituciones democráticas.

Hace dos siglos Santander nos recordó que las armas nos dieron la independencia pero las leyes nos darían la libertad. Hoy, dos siglos después, sabemos que las leyes en medio de la violencia, la corrupción y la desigualdad no nos han dado la libertad y el bienestar que nos merecemos. Hoy sabemos que sólo la inteligencia y la acción colectiva nos permiten ser mayorías no sólo en las calles y en las redes sino en las urnas y en los gobiernos. Que sólo gobiernos al servicio de la ciudadanía, gobiernos abiertos, participativos y transparentes nos permitirán ganarnos la confianza en las instituciones públicas que en cada rincón del territorio nos pueden garantizar la construcción colectiva y sostenible de la justicia, la libertad y el bienestar que nos merecemos y que nos sacarán al fin de la violencia, la corrupción y la desigualdad que hasta hoy hemos padecido.

Para tener un gobierno como ese hoy los ciudadanos y ciudadanas de nuestra ciudad capital eligieron por primera vez a una mujer a la Alcaldía de Bogotá.

¡Gracias Bogotá!

Gracias a todos y a todas, gracias a los que creyeron, a los que empezaron conmigo, a los que en el camino se juntaron, a los que nunca me dejaron. Gracias a los que lucharon a los que me defendieron, a los que nunca se cansaron.

Gracias a Antanas (Mockus), gracias profe; gracias a Adriana (Córdoba), gracias Sergio (Fajardo), gracias a Rafael (Pardo), a Jorge Enrique Robledo, gracias a Lucho Garzón, gracias a Antonio Navarro. Muchísimas gracias a Angela María Robledo, a Blanca Durán, a María Mercedes Maldonado. ¡Gracias por su confianza!

¡Gracias por escoger lo que nos une! Gracias a mi nuevo mejor amigo de toda la vida: Luis Ernesto Gómez; Gracias a mis amigos de toda la vida: a Guille, a Ana, mil gracias. Gracias a Augusto y a Daniel, gracias a los Felipes, gracias a los Danieles, gracias a todos, gracias a las Nayibes, a todos los que creyeron. ¡Gracias infinitas!

He tenido a lo largo de mi vida dos ángeles de la guarda, uno en el cielo: mi hermanita Marta que se fue muy chiquita pero me ha acompañado siempre; y otro en la tierra: mi Angélida divina, ¡estará ahí siempre! Gracias Angélica por estar siempre ahí, por ser el amor de mi vida, por hacerme feliz cada día. A mi madre bella, a toda mi familia, a mi padre, a mis hermanos, a mis sobrinos… a toda mi familia mil gracias por estar ahí. Se que no es fácil. ¡A mi Lucky y a todos los animalitos porque aquí estamos para respetar todas las formas de vida en este planeta! Gracias a los días malos a los días buenos, a los días largos, a los cortos, a los días soleados, a los días de lluvia. Gracias a los que se mojaron, a los que a

pesar de todo nunca se cansaron.

Gracias a mi equipo, a mis Felipes, al equipo de logística, de voluntarios, a los de comunicaciones. Gracias a Fantástica… ¡qué fantástico trabajo… ganamos! A todos los equipos programáticos, a los administrativos, a los financieros, a quienes me siguieron, me cuidaron, me grabaron; a todos los equipos que estuvieron trabajando en nuestra campaña con tanto amor, con tanto corazón, con tanta entrega.

A todos los equipos del Polo Democrático, a todos sus extraordinarios candidatos y candidatas; a todos los equipos, directivos, funcionarios, candidatos y candidatas del verde y de Activista… ¡gracias a todos! Y felicitaciones porque no solo ganamos la alcaldía, hoy somos mayoría en el concejo de Bogotá.

Gracias, por último… gracias a los que a lo largo de esta campaña me criticaron porque se que muchas veces lo necesité y me ayudó a hacerlo mejor. Gracias al dolor, gracias a la alegría, gracias al miedo y a la emoción.Gracias al optimismo, al pesimismo, gracias por todo lo que sentí. Gracias por todo. Gracias a todos y a todas porque sin ustedes yo no sería lo que soy, porque sin ustedes esta campaña no habría sido lo que fue.

¡Hoy demostramos que unidos no solo ganamos sino que cambiamos la historia!

¡Gracias Bogotá!

¡Gracias a todos!

¡Gracias a todas!

¡Muchas Gracias!

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