Tragedia aérea cobró la vida de tres personas en Lebrija

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Al poco tiempo de despegar del Aeropuerto Palonegro de Lebrija, el conductor de la avioneta reportó una falla mecánica. Después, cuando maniobraba para regresar a la terminal aérea, la aeronave se precipitó a tierra.

Todo el mundo en Lebrija se preguntaba ayer a las 9:30 de la mañana, qué pasaba, porque el ulular de las sirenas de los organismos de socorro se sentía en los cuatro puntos cardinales.

Algunos acertaron afirmando que aquel ruido era la señal de la desgracia proveniente del cielo.

Y así era, la tragedia se vivía exactamente en una montaña de la vereda San Pablo, aproximadamente a 10 minutos de distancia desde el peaje, en donde una avioneta propiedad de Aerogalán con tres ocupantes se había precipitado a tierra.

La aeronave, de matrícula HK-2629 y que prestaba servicio a la empresa Valores Prosegur, acaba de salir del Aeropuerto Palonegro de Lebrija con destino al municipio de Cimitarra, Santander. Llevaba 1.500 millones de pesos que la tripulación entregaría en las entidades bancarias de la zona.

Sin embargo, todos estos planes se vinieron abajo cuanto tras el despegue el piloto, identificado como Fredy Alberto Gutiérrez, reportó a la torre de control una aparente falla mecánica.

Relatos de testigos y el reporte de las autoridades advierten que él intentó maniobrar para regresar a la terminal aérea… pero no lo consiguió.

“Me pareció muy raro ver que la avioneta se estaba devolviendo como pal’ aeropuerto, normalmente siempre siguen derecho. Empezó a dar vueltas y vueltas… Enseguida vi que empezó a decaer, decaer, hasta que se escuchó un estruendo súper durísimo”, fue el relato que entregó a Vanguardia Alexander Rodríguez, uno de los testigos.

Una vez la avioneta se precipitó a tierra, desde el Palonegro reportaron la situación a la Policía, Defensa Civil, Bomberos del municipio de Lebrija y a paramédicos de empresas privadas. Empezaba una carrera contra el tiempo en busca de la aeronave.

Aproximadamente 10 minutos después del reporte, al sitio del siniestro arribó un grupo de uniformados de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, Mebuc, que se encontraban de servicio en la terminal aérea, junto a unos paramédicos.

Con sus corazones agitados y pese al inclemente sol, este grupo de hombres bajó corriendo los cerca de 500 metros que hay desde donde termina la carretera hasta la falda de la montaña. Allí se encontraban esparcidos los retos de la avioneta monomotor.

La aterradora escena confirmaba lo que tanto se temía, el siniestro aéreo no había dejado ninguna persona viva.

Los cuerpos de los empleados de Prosegur, identificados como Damir Sánchez Trujillo y Alan de Jesús Granados Ortega, quedaron dentro del fuselaje con múltiples traumas. Entre tanto, Fredy Alberto Gutiérrez, el piloto, terminó afuera de la aeronave.

Además de los retos de la avioneta, varios fajos de billetes, de 20.000 y 50.000 pesos, quedaron esparcidos por toda la escena.

Para evitar que curiosos se apoderaran de esta gruesa suma de dinero, las autoridades realizaron un acordonamiento, al tiempo que empezaban a llegar cada vez más rescastistas.

“Bomberos aeronáuticos nos reportan que tiene una avioneta extraviada, que por favor les ayudáramos a verificar en la zona. Dos máquinas salieron y en el sector de San Pablo fue hallada, pero lastimosamente ninguno de sus ocupantes tenía signos vitales”, indicó Benilda Noriega, comandante de Bomberos Lebrija.

El rescate

Conforme pasaban los minutos decenas de personas salían de sus fincas y se acercaban hasta donde las autoridades les permitían.

En medio de la multitud se abrió paso un joven trabajador de la empresa Aerogalán. Visiblemente afectado recibió las malas noticias, al tiempo que le tocó comunicar a sus superiores lo acontecido en aquella montaña.

“Yo llevo viviendo aquí más de cinco años, al pie del Aeropuerto, y nunca había pasado una cosa de estas tan terribles. Estamos conmocionados, es muy triste que esto ocurra y más para esta época”.

Estas eran las palabras que ayer, mientras los organismos de socorro adelantaban las arduas labores de extracción de los cuerpos de las víctimas, residentes de la zona comentaban entre sí.

Por cerca de tres horas 100 hombres, entre voluntarios de la Defensa Civil, Bomberos, Ponalsar de la Policía y el CTI, trabajaron intensamente hasta que rescataron los cadáveres que fueron llevados a la morgue de Medicina Legal.

Se pronunció la Aeronáutica Civil

En un comunicado de prensa, la Aeronáutica Civil informó que desde Bogotá llegará a Lebrija el grupo de investigación de accidentes para establecer con exactitud las causas de este hecho que enluta a Santander.

“Personal de Investigación de Accidentes de la Aeronáutica Civil se desplazará para iniciar el procedimiento establecido por la organización de Aviación Civil Internacional, OACI (…) Expresamos nuestra solidaridad ad con los familiares de las víctimas”.

TRAGEDIAS AÉREAS EN SANTANDER Abril 12 de 2015

Gustavo Guerra, piloto, Alejandra Sánchez, alumna, y Hernando Barahota, piloto, perdieron la vida luego de que las dos avionetas en las que iban se estrellaron contra el cerro La Cuchilla, en la Serranía de Los Yariguíes, en San Vicente de Chucurí. Las dos avionetas Cessna eran de la academia de aviación Aeroclub de Colombia.

Diciembre 24 de 2014

El capitán y seis pasajeros murieron luego de que la avioneta Cessna 207, de matrícula HK-4892 afiliada a la Empresa Alas de Colombia, se estrelló en una inhóspita montaña, entre los límites de la vereda Cabrera de Piedecuesta y el municipio de Los Santos.

Mayo 3 de 2014

La avioneta tipo Piper PA- 31 de matrícula canadiense C-GSVM, tripulada por el piloto de nacionalidad brasileña Neville Francis Ribeiro y el operador canadiense Peter Moore, se estrelló en el cerro del Páramo de Las Alfombras, en la vereda Pueblo Viejo, del municipio de Coromoro, Santander. Los dos ocupantes fallecieron.

Marzo 17 de 2012

La avioneta Cessna 182, de matrícula HK-1441, tripulada por el exalcalde de Barrancabermeja Édgar Cote, el curador urbano Carlos Alberto Larios y el empresario Óscar Palomino, se estrelló a las 4:45 de la tarde a tres millas del aeropuerto Yariguíes, del Puerto Petrolero.

Febrero 18 de 2011

El entonces comandante de la Quinta Brigada del Ejército, con sede en Bucaramanga, Alfredo Bocanegra Navia murió junto a otras tres personas luego de que el helicóptero Bell Ranger 206B de matrícula HK- 4594, se accidentó en Rionegro, Santander.

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